LA TELEVISIÓN

16 Diciembre 2018, 12:00 am Written by 
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 Con un poco de observación es fácil entender el porqué en nuestros días hay más suicidios violencia, promiscuidad, drogadicción etc.

Un pensador dijo: “Jóvenes, los que os pueden hacer creer absurdos, os pueden hacer cometer atrocidades”. ¿Qué tan preparados estamos para afrontar estos problemas?.

Hablando de los medios masivos de comunicación nos vemos ineludiblemente frente a la televisión que es un hecho real y permanente de la vida contemporánea, igual que el internet.

Ya se ha dicho bastante sobre la tremenda influencia de esta tecnología moderna que está revolucionando al mundo de la comunicación, son gigantescos medios de formación o deformación de las nuevas generaciones, según los programas que se vean. Señor padre de familia, haga un alto y examine el contenido y mensajes que pueden llegar a sus hijos por televisión o por internet. Eduque a sus hijos para que no caigan en las redes de la mercadotecnia y usen la tecnología de manera adecuada con fines de información real, verdadera y propositiva.

Al aprender a administrar el tiempo, muchas familias eliminarían el televisor de su hogar, si no fuera porque ya están atrapadas, además porque les impide el temor de caer en el ridículo ante los amigos, o por el temor de que sus hijos se sientan humillados por no tener televisor o internet en su casa. Un educador nos decía en cierta ocasión, “si yo fuera un hombre joven que estuviera empezando a educar a mi familia, no tendría televisor en mi casa”. 

Aunque parezca tema de hipócrita regresión o santería fuera de tiempo, las pruebas documentadas contra la televisión son fuertes; por ejemplo consideremos las conclusiones de la Asociación Psicológica Norteamericana: “Existe una relación directa entre el comportamiento agresivo de los niños y las escenas de violencia en los programas infantiles”.

La violencia presentada por televisión no solo hace que los niños acepten la violencia como cosa normal en la vida, sino que los hacen a ellos más violentos y agresivos.

Muchas veces nuestros niños frente al televisor o navegando en internet, están siendo víctimas inconscientes de la manipulación y adoctrinamiento mediante los instrumentos más persuasivos y de influencia irreversible. Por televisión, sistema audiovisual increíble, se ha condicionado al mundo para creer lo increíble. Si se echa un vistazo a los programas de preferencia, vemos que determinadas relaciones, que normalmente serían hasta indecentes, son presentadas como algo emocionante, hermoso y natural.

Consiente o inconscientemente estamos condicionados  para creer, por ejemplo, que el alcohol (en vistosas presentaciones) es lo de moda; mediante la televisión, nos invitan a creer que debemos beber para divertirnos; que frente a la toma de decisiones importantes hay que beber; si hay que dominar los nervios ante una situación grave, hay que tomar un trago, etc.  ¿Será por esto que cada día está más difícil controlar el alcoholismo y drogadicción juvenil?…

La mayoría protesta contra el poder por la calidad de programas; pero no medita en la calidad de televidentes que los padres están colocando frente al televisor.

En términos de uso de tiempo y administración de la creatividad, pensemos cuánto se está despilfarrando al estar, pasivamente, frente a la cajita mágica de mayor enajenación mental.

En reuniones sociales, hay padres de familia que con toda ingenuidad y hasta confiados y satisfechos anuncian que no hay porqué preocuparse por sus hijos porque “se quedaron tranquilitos viendo televisión” 

¿Qué contestarían algunos niños si les preguntamos qué prefieren: platicar con sus papás o ver televisión?… La verdad es que el peligro principal de la televisión y el internet no está tanto en el comportamiento que producen sino en el comportamiento que suprimen. Prender el televisor significa apagar el proceso que trasforma a los niños en personas completas… Apagar el televisor puede cambiar televidentes pasivos en personas pensantes y conscientes.

En muchas ocasiones con algunos programas de televisión se tergiversan y confunden los valores. A la pregunta de cajón: ¿Dónde están nuestros hijos? añadamos ¿Qué ven nuestros hijos?…

De vez en cuando se presentan algunos programas notables y de mensaje benéfico. Si se dispone de recursos y no se puede prescindir de la pantalla chica, es recomendable disponer de una videograbadora y así se podrá grabar algún programa para que la familia lo vea en una hora determinada. Se podrá también aprovechar los videocasetes comerciales, con claros mensajes, para dar a los hijos una educación adecuada en las cosas más importantes de la vida, de tal manera que no se contente con lo que es sino que se sirva de lo que es para ser mejor.

Es responsabilidad de los padres el escoger la información que entre a la mente de los niños, sobre todo, en los siete primeros años de vida.

Con entrada de información positiva, con toda seguridad, hay resultados positivos. Es muy conveniente el cuidado que se ponga en lo que el niño y joven ve y  oye, sobre todo los videos y las letras de la  música de moda. Es muy sabido que, a manera de mensaje oculto, la información se graba en el subconsciente y actúa de manera efectiva en las diferentes circunstancias. El peligro de recibir, involuntariamente, programación negativa como resultado de lo que se oye y se ve en los videos, de preferencia juvenil, es materia de polémica; muchos psicólogos están de acuerdo en que la letra de la mayor cantidad de música juvenil moderna es nociva para la salud mental; entra el mensaje negativo, con música agradable, y se graba en el subconsciente.

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Lic. Carlos del Salto del Salto

Director general del Centro de Estudios John F. Kennedy

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