VIDA ESCOLAR

9 Diciembre 2018, 12:00 am Written by 
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El  acontecer diario debe amalgamarse con el programa de estudio de la materia de aprendizaje para que resulte relevante lo que se enseña;

esto supone que el educador los seleccione, interprete y pondere, y que tenga la habilidad de conducir a sus alumnos a descubrir en ellos mensajes, retos o cuestionamientos; así se enseña a pensar y así se forma el acervo de valores del estudiante activo y atento a su tiempo, lugar y necesidades.

 Los contenidos, pertinentes y relevantes, son la materialización de la oferta educativa y responde a necesidades básicas de aprendizaje del individuo y de la sociedad.

Es frecuente la evasión de responsabilidades en rasgos que están  aparentemente fuera de la especialidad; por ejemplo la caligrafía, ortografía y redacción se deja al profesor de español; los problemas sociales, al profesor de historia; el cultivo de valores civiles y políticos, al profesor de civismo, etc.

Conviene recordar que  la  educación es trabajo de equipo y en ella participan todos los profesores y por lo mismo, todos tienen responsabilidades comunes a más de los compromisos de especialidad.

Vale la reiteración, la calidad de la educación se elevará cuando profesores y padres de familia entendamos que, a más de los contenidos programáticos, están los acontecimientos locales y nacionales que nos proporcionan diferentes estrategias y nos impiden acartonarnos en modelos educativos tradicionales, idealistas e intrascendentes.

Es motivo de preocupación no tanto el agotar los contenidos programáticos cuanto el proporcionar una guía orientadora real y actual en el proceso de formación para la vida. Olvidemos aquello de que la escuela instruye y la familia forma. La información y complemento de formación es compromiso conjunto que da significado a la participación social. Es más, el profesor no es el único poseedor de la información y ya no es el genio de antaño, el sabelotodo. En muchos campos de la informática  los estudiantes rebasan al profesor y, con algo de razón, desdeñan la acción informativa escolar y su trascendencia.

Sobre todo en la formación y cultivo de valores cívicos y morales se puede recurrir a los acontecimientos que viven los estudiantes en la sociedad actual. Por ejemplo, si hay algunas fallas en los gobernantes o en el sistema, estas pueden servir de antítesis para la inspiración de los contrarios:  la honestidad se puede aprender a partir del análisis de la corrupción de algunos servidores públicos que, por desubicación y falta de responsabilidad, se dan con alguna frecuencia.

 Si las jóvenes generaciones han de ser capaces de vivir y exigir una nueva moral en la cultura del trabajo, ello dependerá de que aprendan a ponderar críticamente la distancia que separa al discurso normativo de las conductas reales.

 Se dan casos en los que el profesor pide puntualidad y no es puntual en entradas y salidas, en administración del tiempo, exige trabajos y no califica, pide respeto y no respeta, trata de moralizar y no es congruente en su forma de decir y hacer,  etc.

 Si no hay ejemplos, no es posible hablar de formación para la vida, ya que el ejemplo es una orden silenciosa y no necesita recomendación, el ejemplo se recomienda solo y mueve a la imitación incondicional.

 Los resultados del quehacer educativo tienen repercusiones inmediatas y por lo mismo los proyectos del trabajo en el aula contendrán metas alcanzables a corto plazo y estarán vinculadas con los problemas de la vida y del trabajo; al alcanzar una meta el estudiante se siente motivado y alimenta su entusiasmo para seguir adelante.

Es urgente el diseño y ejecución de nuevos modelos de atención educativa que estén condicionados por el lugar y el tiempo. Modelos educativos que estén matizados o combinados entre el aspecto temático y las situaciones de la vida real y actual para que así tengan validez y vigencia.

 La forma y la calidad del trabajo en el presente es una determinante de la calidad del trabajo en el futuro; el que aprende a ser responsable en el presente no tiene porqué preocuparse del futuro que es la consecuencia de lo que se haga aquí y ahora, en todas las dimensiones.

 Los estudiantes disfrutarán del trabajo escolar en la medida en que se les ayude a despertar intelectualmente, en la medida en que se utilice una metodología más activa, menos enciclopedista, más creativa y menos memorística.

 Es necesario utilizar métodos que permitan al escolar realizar descubrimientos individuales y en grupo y a potenciar su desarrollo y desenvolvimiento en el medio, con aprendizajes realmente significativos.

 Es tarea del docente ayudar al escolar a que se libere de trabas del pasado y aprenda a vivir el presente con acción creativa. Muchos, desde niños, nos educamos en la intolerancia porque nos hicieron pensar que solamente los adultos tienen la razón. Esto produjo un conflicto y como reacción natural no aceptamos que los demás tengan otra forma de pensar y actuar y vivimos en el conflicto sin aprender a manejarlo.

 La violencia y rebeldía de los escolares  trata de solucionar dicho problema; pero nunca lo consigue y el profesor represivo complica más la adaptación a la realidad y alimenta el resentimiento y agresividad.

 Recuerdos de castigos por querer ganar el derecho a opinar,  de ser reconocido como persona, etc. han devaluado las formas de comportamiento y han permitido pensar que, por ejemplo, la disciplina es decidida unilateral e impositivamente y, por lo mismo negativa y atentatoria al ejercicio de la libertad. La disciplina no es estatismo y obediencia ciega a dictámenes irracionales e injustos. La disciplina, según nuestro concepto, es hacer bien lo que se tiene que hacer aquí, ahora y de la mejor manera, de acuerdo con el papel que se desempeñe, respetando los derechos de los demás.

 Para mejorar el trabajo en el aula le conviene al docente recordar que todo proyecto escolar debe fundamentarse en la planeación, seguimiento y evaluación como consecuencia de la información e investigación de un proceso de planificación que se resume en tres aspectos:

 La detección y conocimiento del problema.

 La idea que se convierte en plan,

 El plan que se elabora en equipo y se lleva a la práctica.

 El  plan de trabajo debe comenzar:

 Por estabilizar los procesos,

 Definir la mentalidad de los estudiantes,

 Diseñar los resultados deseados,

 Privilegiar los procesos de prevención del problema,

 Precisar los programas para que el plan se ponga en práctica y se monitoree.

 Evaluar los resultados para cerrar un ciclo y comenzar otro.

 Planificar significa hacer planes de mejoramiento en las prácticas actuales, a partir de datos sólidos, para aplicar un plan propuesto y revisar, para ver si se ha producido la mejoría deseada, prevenir las recurrencias y optimizar los resultados.

 El proceso de mejoramiento en la práctica docente parte del reconocimiento del problema que sea motivo de preocupación para el personal docente. Esta preocupación por el problema debe generar ideas de cómo resolver y erradicarlo de raíz.

 Combatir los problemas detectados es tarea de todos los seres involucrados en la educación; esta tarea implica vivir valores nuevos de trabajo en equipo, de reconocimiento y aceptación de la oportunidad para ejercer la calidad de liderazgo, constante y congruente, con alto sentido de responsabilidad. Para dar sentido al tránsito por el sistema escolarizado, conviene recordar que se educa más con el ejemplo que con la palabra.

 Es necesario generar comportamientos que mejoren el ambiente en el que ocurre el aprendizaje; que los profesores llenen el tiempo real de enseñanza con un sentido óptimo de puntualidad; que se magnifique la calidad disciplinaria con verdadero conocimiento de causa; que se dé sentido al cultivo de valores como son el respeto, el trabajo, la constancia, la disciplina, la congruencia, la honestidad y todo lo que signifique armonía  con el “ser” y la capacidad de mejor “hacer”.        

 P o s i b l e s   p r o b l e m a s:

 Ausentismo, alto índice de reprobación, falta de responsabilidad en el trabajo, bajo aprovechamiento, indisciplina escolar, quejas constantes de padres de familia, llamadas de atención de autoridades del ramo, desaprovechamiento de recursos, maltrato de mobiliario, deterioro  del inmueble escolar, etc.

 A l t e r n a t i v a s   d e   s o l u c i ó n:

 Riguroso control de asistencia con estímulos adecuados, concursos de aprovechamiento académico escolar, aceptación de funciones en el puesto y cumplimiento de los compromisos firmados en el contrato laboral, reuniones periódicas por áreas de trabajo, difusión adecuada  del Reglamento Escolar y normatividad vigente, firmas de vales de resguardo, etc.

 R e s p o n s a b l e s:

 Dirección, Prefectura, personal de apoyo, mandos intermedios, asesores, personal de apoyo, padres de familia, etc.

 V i a l i d a d  y  m o n i t o r e o:

 Mediante gráficas de control de fácil lectura.

 E v a l u a c i ó n:

 Con escalas y parámetros bien determinados y de fácil interpretación.

 Por lo visto el proyecto es un auxiliar de trabajo útil para alcanzar resultados satisfactorios al llevar adelante nuevas ideas que requieren atención constante y esfuerzo coordinado. Esto permite poner en juego la responsabilidad de los participantes en el cumplimiento de los propósitos en términos de resultados concretos y a una fecha determinada de acuerdo a una programación bien definida.

 Para la evaluación de un proyecto se consideran los siguientes puntos:

 Definición de los propósitos que consiste en concretar de una manera clara y precisa lo que nos proponemos lograr en un tiempo preestablecido poniendo en juego la capacidad participativa de los que intervienen en el proyecto, haciendo acopio de una metodología acorde a la problemática detectada.

 La planeación de las actividades se refiere a la organización de las acciones que tendrán que realizarse desde el inicio hasta la culminación del proyecto. Esto presupone considerar todos los elementos participantes como son: recursos humanos, técnicos, materiales y financieros.

 La programación consiste en la ejecución de las actividades del proyecto debidamente jerarquizadas y sujetas a un calendario bien definido.

 Consignación de los resultados para la respectiva toma de decisiones por parte de los involucrados en el proyecto.

 P r e s e n t a c i ó n   d e   u n   p r o y e c t o

 I.- I d e n t i f i c a c i ó n  (carátula)

 Dependencia

 Nombre del Proyecto

 Períodos de realización

 Elaborado por

 Lugar y fecha

 II.- I n t r o d u c c i ó n:

 Antecedentes: Información sobre las causas que generan la necesidad del proyecto. En su caso, se debe apoyar con información diagnóstica o investigación previa.

 b) Problemática: La determinación de los criterios que expliquen o clarifiquen la naturaleza del problema, la jerarquización de éstos y la  definición  de los puntos clave a los cuales dirigir la acción.

 III.- J u s t i f i c a c i ó n:

En  este   aspecto se  explica:   el

qué, por qué, para qué, cuánto, dónde, cómo, cuándo,  a quiénes se beneficia, quiénes participan y con qué recursos se cuenta para su realización.

 IV.- P r o p ó s i t o s:

 Definición clara y precisa de los objetivos que se propone alcanzar.

 V.- M e t a s:

 Aquí se plasman, los propósitos que se pretenden lograr a corto y largo plazo, cuantificablemente.

 VI.- M e t o d o l o g í a:

 La descripción del cómo y de qué forma es posible valerse para realizar todas las acciones.

 VII,. P r o g r a m a   d e   t r a b a j o:

       Este punto se refiere a la calendarización

 del plan de actividades en el que se establece fecha, límite de terminación de cada una de éstas. Se enumeran las necesidades, los recursos materiales, el horario estimado; se indica la fecha y lugar que se debe hallar disponible y desde donde fluirán las disposiciones y el control del avance del proyecto y también donde se exhibirán las gráficas progresivas.

 VIII.- E v a l u a c i ó n:

 La evaluación y su metodología debe estar diseñada y acordada por todos o la mayoría de los involucrados  en el proyecto; se debe tomar en cuenta desde  el inicio del proceso de las decisiones hasta el final, de tal manera que se puedan hacer ajustes sobre la marcha en función de los resultados parciales obtenidos en el seguimiento.

 En la evaluación conviene que participen todos los involucrados en el proyecto para que se tome sentido de responsabilidad y nadie se sienta vigilado, ni agredido y así todos se empeñen en mejorar los procedimientos y estén siempre dispuestos a realizar los ajustes que sean necesarios o disfruten del éxito obtenido.

 Como el proyecto parte de la detección y reconocimiento de un problema:

 Se hace una lista de problemas

 Se jerarquizan los problemas

 Se desechan los problemas que no se pueden resolver

 Se elabora una lista real de problemas cuya solución sea factible.

 Se establece la    justificación    y

soluciones alternativas a partir del cuestionamiento: ¿Qué?...¿Por qué?. ¿Para qué?... ¿Cuánto?... ¿Dónde?... ¿Cómo?... ¿Cuándo?... ¿A quiénes?... ¿Quienes?... ¿Con qué?:

 f) Se determinan responsables, tiempos de ejecución, viabilidad, monitoreo y evaluación.

  J u s t i f i c a c i ó n   d e   u n   p r o y e c t o:

 1.- ¿Qué se quiere hacer?: naturaleza del proyecto.

 2.- ¿Porqué se quiere hacer?: origen y fundamentación

 3.- ¿Para qué se quiere hacer?: objetivos y propósitos

 4.- ¿Cuánto se quiere hacer?:  metas

 5.- ¿Dónde se quiere hacer?: ubicación

 6.- ¿Cómo se va a hacer?: metodología, actividades y tareas.

 7.- ¿Cuándo se va a hacer?: calendarización,

 8.- ¿A quiénes va dirigido?: destinatarios o beneficiarios

 9.- ¿Quiénes lo van a hacer?: recursos humanos

 10.- ¿Con qué se va a hacer?: recursos materiales o financieros.

 E j e m p l o:

 *.-¿Qué se quiere hacer?: Conocer y aceptar el Reglamento Interno de la Escuela.

 *.- ¿Porqué se quiere hacer?: porque se ha detectado deterioro en la disciplina y aprovechamiento.

 *.- ¿Para qué se quiere hacer?: para dar sentido al tránsito formativo por el sistema escolarizado.

 *.- ¿Cuánto se quiere hacer?: todo lo posible para alcanzar el total conocimiento, aceptación y manejo de los principios reglamentados.

 *.- ¿Dónde se quiere hacer?: en las instalaciones del colegio.

 *.- ¿Cómo se va a hacer?: Con difusión permanente y oportuna.

 *.- ¿Cuándo se va a hacer?: Con los profesores, en la fase de planeación y, con los alumnos, permanentemente.

 *.- ¿A quiénes va dirigido?: a todo el personal escolar.

 *.- ¿Quiénes lo van a hacer?: el personal de asesoría, la prefectura y los jefes de grupo.

 *.- ¿Con  qué  se  va  a  hacer?:   Con carteles,

volantes y circulares financiados por la sociedad de padres de familia y cooperativa escolar.

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Lic. Carlos del Salto del Salto

Director general del Centro de Estudios John F. Kennedy

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