Lic. Carlos del Salto del Salto

Lic. Carlos del Salto del Salto

Director general del Centro de Estudios John F. Kennedy

Website URL: http://www.jfk.mx

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

21 Abril 2022, 12:00 am

El trabajo escolar, responsabilidad compartida entre padres, profesores y alumnos, fantasía que debe concretarse en función de nuestro compromiso.

 Al tratar de la educación, comencemos hablando no de la escuela sino de la familia en la que se inicia y perdura el proceso formativo, por ser la unidad física, económica y emocional de desarrollo y desenvolvimiento.

La familia es la organización física en la que sus miembros viven en estrecha relación. Es la unidad económica donde el dinero se gana, se ahorra y se invierte, conservando las posesiones personales. El hogar es una especie de unidad emocional, es el punto de partida del ser humano.

Desde la concepción se da un fenómeno digno de ser tomado en cuenta, de millones de espermatozoides empeñados en una competencia seria, solamente uno, el mejor, fecunda al óvulo y comienza la vida como resultado de un triunfo y desde allí somos triunfadores, diseñados para gozar y experimentar la vida con amor, entendimiento y acción creativa.

Cuando nace el niño trae como herencia cierta predisposición a determinadas formas de ser y hacer, y en el hogar se crean los condicionamientos básicos del sentir. Un buen hogar proporciona la estructura de la personalidad del niño y satisface, en principio, la necesidad de seguridad emocional para que el niño llegue a ser lo que puede ser.

Como punto de partida, el niño debe estar seguro de que es producto del amor y que los padres le quieren y le querrán siempre, pese a lo que él diga o haga.

Frente a una actividad desagradable, el niño debe recibir como reproche, expresiones como la siguiente: “te quiero mucho; pero me desagrada  que hagas esto”. Recordemos que la necesidad de seguridad emocional es especialmente intensa durante los siete primeros años de vida.

En el proceso de crecer junto a la familia aprende el niño, entre otras cosas, lo que de él esperan para el presente y para el futuro.

Pero algunos planes formulados por los padres llegan a ser, con frecuencia, solamente suyos y aquí está el riesgo ya que los fines propuestos no siempre están al alcance y medida de la capacidad del hijo. Algunos padres se equivocan al fijar metas que no están de acuerdo con la capacidad y vocación de su hijo y provocan frustración al decir “tú puedes”. El niño, víctima de las consecuencias de la impotencia, crea inseguridad emocional por la presión para llegar a metas muy elevadas en lo social,  en lo atlético o en lo intelectual.

Herbert  Carroll afirma que “algunos padres que se creen fracasados, a veces e involuntariamente, tratan de desquitarse utilizando, inconscientemente,  a sus hijos como ejecutores de lo que ellos no pudieron hacer. Planean grandes triunfos para ellos, por lo común allí donde ellos no lo lograron. Insisten en que el proyecto salga adelante sin prestar atención a las preferencias vocacionales del hijo”. El resultado es un hijo en conflicto o también un padre y un hijo frustrados.

Se supone que todo padre ama a sus hijos, sin embargo cada día se dan más casos de abandono real o mental. Algunos casos de abandono se dan con el falso razonamiento de que el niño necesita privaciones para fortalecer su carácter y aprender a luchar en la vida. Durante los siete primeros años de vida el niño necesita un apoyo emocional absoluto y no está capacitado para formarse en la fragua del sufrimiento.

Para construir un carácter sano y emprendedor hay que colocar en los primeros años de vida unos cimientos de emociones gratas y no de frustraciones. El niño es el reflejo de lo que son sus padres, “por tus frutos te conocerán”. Haciendo feliz y tranquilo al niño junto a nosotros, tendremos mejores perspectivas de que desarrolle un modo de pensar positivo y triunfador. Si aprende a pensar bien estará aprendiendo a vivir mejor.

Desde el mimo de los primeros meses de vida hasta la aparente indiferencia de la juventud, los padres juiciosos trazarán un camino que permita la independencia gradual, de modo que al llegar a la adolescencia y juventud se le facilite la separación tanto emocional como económica de su familia, que hará de él un adulto independiente y, sobre todo, un adulto feliz.

Durante la escolaridad es muy saludable que el niño o el adolescente siga respirando el aire del hogar para que su proceso de formación e información esté libre de los traumas que la desadaptación puede causar. Este aire familiar solamente es posible propiciarlo con el contacto claro y franco de padres de familia y profesores comprometidos con su responsabilidad.

Los sistemas educativos tienen implementada una serie de actividades de acercamiento entre padres y profesores; pero no se ha sabido aprovechar  en su totalidad. Cuando la escuela convoca a junta de padres de familia solamente se sienten invitadas algunas mamás  y con mucha frecuencia vemos que la Asociación de Padres de Familia es Asociación de Madres de Familia, como si solamente las mamás fueran las responsables de la educación de los hijos.  Este hecho crea problemas no perceptibles inmediatamente; el niño, aunque no lo manifiesta, se siente abandonado y se complica su apreciación de valores, el establecimiento de prioridades, la jerarquización de intereses, etc. ¿Qué será más importante: la escuela o su empresa?... ¿Los profesores o los amigos de papá?... ¿Las juntas de la escuela o los compromisos sociales?... Estas y otras preguntas pueden ser lucesitas rojas que algo nos dirán de la responsabilidad  en la formación de los hijos.

Los  padres, en pareja,  podrán proporcionar a los profesores los datos que permitirán una labor más efectiva en bien de la educación y de manera conjunta se dará un valor más adecuado al proceso de formación. Solamente la comunión de padres y profesores hará comprensible una serie de tópicos que hasta el momento se han manejado indistintamente entre padres y profesores y hasta en sentido contradictorio. Para dar un ejemplo mencionemos lo referente a las calificaciones. Sabemos que las evaluaciones deben ser estimulantes para todos pero es inconveniente que el estudiante trabaje duro con la única intención de obtener una buena calificación. En muchos casos hemos visto situaciones de amargas competencias por los primeros lugares a instancias de sus papás y hemos visto también dañada la personalidad de los competidores. Es más valioso manejar aprendizajes útiles para la vida que calificaciones brillantes. Si se trabaja a conciencia no por calificaciones sino por entrenamiento e ingreso al camino de la cultura del éxito, de todas maneras, la calificación será una consecuencia de la dedicación pero estará en segundo término, evitando así la angustia y presión estresantes.

La presencia de los papás en la escuela de    sus   hijos,    no   debe   ser   de   paciente

expectativa, sino de participación activa y constante en el desarrollo de los programas de trabajo escolar y así se evita la divergencia entre hogar y escuela.

El padre de familia debe dejar de ser el  administrador de castigos y ejercitar su capacidad de promotor de cambio; para nuestro particular punto de vista es ya bastante malo el equívoco; equívoco  más castigo por haberse equivocado es algo peor, crea culpabilidad y resentimiento.

Entre padres y profesores podemos acordar que el mejor estímulo para trabajar bien es ingresar y mantenerse en el camino del éxito; cuanto más éxito tenga un muchacho más se esmerará. El éxito es una experiencia constructiva. El éxito continuo suele conducir a la integración y a la confianza  en si mismo y esto se logra solamente si se fijan metas inmediatas condicionadas a las aptitudes para que sean alcanzadas en el menor tiempo y con el menor esfuerzo. Al alcanzar una meta hay satisfacción motivadora que es preparación para accesar a la siguiente meta.

Frente a un problema disciplinario, el padre de familia y el profesor, podrán investigar y descubrir la causa; ya que, generalmente, los problemas disciplinarios se suelen desarrollar en el aula a partir de la frustración de una o más de las necesidades fundamentales del niño.

El niño que responde a frustraciones mediante la agresión externa se convierte en un problema disciplinario; pero el niño que responde con la agresión interna no suele convertirse en un caso disciplinario; pero su personalidad se perjudica más que la de aquel que reacciona agrediendo; crea toxinas internas que le envenenan y hasta le enferman por no desahogar y limpiar el subconsciente con adecuadas terapias de liberación.

Todo niño necesita hacer conciencia de su capacidad de triunfo. Si las tareas escolares que se ponen delante le resultan demasiado difíciles, se siente frustrado. La frustración inutiliza y quita toda capacidad de realización en el bien. El niño frustrado, inconscientemente, canaliza su frustración fastidiando al profesor, mutilando libros, pintarrajeando muebles y muros, agrediendo a los compañeros, etc. Cuando falta la oportunidad de satisfacer la necesidad de triunfo escolar, se vuelve contra el medio.

Padres y profesores somos los agentes del cambio, los ejes motores de la transformación de los pueblos. Unidos en común esfuerzo, desde el lugar en que nos toque actuar, formaremos un equipo triunfador.

Conjuntando energías se puede pensar en un mundo mejor y con optimismo y seguridad de nuestra acción podemos trabajar armónicamente con un derroche de orgullo de la paternidad y de la escolaridad, para poder decir este es mi hijo y se preparó en tal escuela.

 Responsabilizándonos cumplimos con el deber de facilitadores en el proceso de desarrollo y desenvolvimiento, haciendo de la vida una experiencia maravillosa y adquiriendo la seguridad para decir:  “misión cumplida”.

ANATOMIA DE LA ANSIEDAD

29 Marzo 2022, 12:00 am

   Ubicándonos frente a la natural, aunque injusta estratificación social, separemos, tentativamente, a los adolescentes de la clase base alta y media alta, valiéndonos del parámetro socioeconómico que inspira la diferenciación de los conceptos afectivos, creando los mecanismos estresores.

 Hay mucha diferencia entre los estresores que perciben los adolescentes de la clase base-alta en comparación con los de la clase media-alta, debido a las diferentes fuentes de amenaza.

En los adolescentes de la clase base-alta hay más baja  valoración de su “Yo” y una mejor evaluación del dolor y consecuentemente una mayor propensión a muchos estados de ansiedad; desde el inicio de la vida del ser de esta subclase se nota arraigado el criterio tradicional de la importancia, por ejemplo, de ser "hombre". El ser hombre es más importante que el ser mayor de edad, a pesar de que en este medio las edades maduras son consideradas como de mayor prestigio que las edades jóvenes. Mucho se espera de los varones: deben ser inteligentes, sabios, expertos respecto al sexo, precoces en diferentes cosas prácticas de la vida y sobre todo no deben tener miedo a nada, ni a nadie. Este prestigio espectacular derivado de las anticipaciones familiares (porque eres el hombre de la casa), le desubican y crean estresores muy fuertes que generan  fuerzas compensadoras que son el basamento de las pandillas de delincuentes o la causa inmediata del alcoholismo u otra adicción.

 Los recursos y oportunidades de realización son mayores para los adolescentes de la clase media-alta y esta realidad genera una serie de frustraciones en la clase base-alta. La incapacidad de vivir a la altura de sus conceptos origina sentimientos de ineptitud e inseguridad. Surgen mecanismos forzados de autodefensa que desembocan en una tendencia a jactarse, fanfarronear y hacer alarde de las características exigidas por la moda y más moldes culturales del momento; esto impide que se aprecie en los demás su potencialidad, sus aptitudes, habilidades, efectividad, maestría y reduce al joven a un plano muy sensible a la destrución.

La pérdida de apreciación de los logros de los demás aligera los graves sentimientos de minusvalía y de ineptitud de la mayoría de esta sub-clase que cubre más o menos el 70% de nuestra población de adolescentes.

El adolescente que se evalúa a sí mismo más bajo que los demás paga esta desubicación con una más alta propensión a la ansiedad y busca situaciones compensatorias en otros estados que le provocan mayor ansiedad como el cigarro, el alcohol, la droga y la delincuencia en general. Entre los jóvenes de esta clase, entre más alto se percibe la potencia de la enfermedad, de la tristeza, de la muerte, más alta es su propensión a la ansiedad y al fracaso. Para las adolescentes de esta clase, que son un tanto más protegidas que los varones, mientras más alta sea la potencia del insulto, de la borrachera, de la vejez y sea más baja la consideración de su “Yo”, mayor será su propensión a los ataques de ansiedad.

 Para los adolescentes de la clase media- alta, las fuentes significativas de amenaza son diferentes, la potencia al dolor, percibida afectivamente, es la más grande amenaza para estos adolescentes. Entre más grande sea la potencia del dolor sentimental más alta es la propensión a los ataques de ansiedad. El fracaso en el amor es una de las causas más importantes del fracaso individual en este grupo, es una fuente activa de resentimiento y sufrimiento neurótico.

Como se ve, el ser hombre o mujer y la clase social son factores determinantes de los estresores específicos en el adolescente. La determinación de los diferentes estresores nos permiten entender a los adolescentes para descubrir las raíces de la mala adaptación y sus programaciones infantiles y propiciar su liberación mediante terapias adecuadas y oportunas para evitar la neurosis en cualquier medio social.

En la cultura mexicana tradicional, que es semejante a otras hispanoamericanas, en lo referente a la masculinidad y femineidad es dramático el ver hasta qué punto el género determina la naturaleza de los estresores. Hay mucha preocupación y desinterés contrapolados que engendran una situación extenuante  y una rara ansiedad enmascarada, respecto a poder vivir de acuerdo con las demandas de la cultura, particularmente más en los jóvenes deprivados de la clase base.

Por lo visto y atendiendo a la perfectibilidad del hombre es conveniente que las personas y entidades preocupadas por el bien de la humanidad, a más de pensar en el alimento material de los niños desposeídos, deben tomar conciencia para fortalecer las bases en su propio medio, atenuando, de alguna manera, y con valentía, el reforzamiento de estados de culpabilidad o resentimiento subcultural.

Las ideas democráticas impiden hablar clara y francamente de las diferentes clases sociales y las barreras erigidas para impedir el libre paso entre una y otra; pero las diferencias sociales son evidentes y están aquí y en todas partes e influyen de un modo contundente en el comportamiento individual creando, en algunos casos, verdaderos conflictos de identificación personal.

Cada clase social marginada o media, profesional o empresarial enarbola su propio conjunto de valores e ideales marcadamente diferentes y conforme avanza en la pirámide de estratificación social, hacia arriba hay más definición de valores; pero al descender  se confunden las expectativas y en la clase marginada o base, se confunden aún más los motivos que generan las expectativas de lo que las otras clases esperan de ellos.

En muchos casos los adolescentes buscan su ubicación y luchan contra “poderes desconocidos” y aquí surge otro problema y es cuando se hace necesaria la presencia del psicólogo.

Pese a las claras diferencias  de las clases sociales hay una necesaria interdependencia y la fuerza motivacional de cada individuo nace de la tendencia al propio desarrollo y actualización en su propio medio. La orientación adecuada y oportuna siembra el deseo no de pasar de una clase social a otra sino de ser el mejor en su propia clase. Esto no frena la idea de progreso, sino que centra la eficacia para satisfacer las necesidades básicas de desarrollar su potencial hasta el máximo y evitar el desgaste de energía en el empeño de desplazar a otros. El triunfo del hombre no se mide por la cantidad de espaldas por las que ha escalado sino por la dosis de seguridad, independencia, afecto y estabilidad, lo mismo que participación, trabajo, disciplina y perseverancia y aprobación de su propio entorno social.

En la educación de valores toca a los adultos ejemplificar con vivencias constructivas que ayuden al adolescente a labrar su propia identidad, descubriendo su significado personal sobre la realidad de su entorno, tratando de encontrar y destruir los motivos que generan inseguridad, miedo, inferioridad con respecto a sí mismo y a su actividad en su medio.

Conviene evitar la consideración de determinadas situaciones problemáticas de algunos adolescentes como propias de la edad. La adolescencia, pese a su nombre, de lo único que adolece es de la comprensión del adulto. Escuchamos con bastante frecuencia afirmaciones tan sin valor formativo como éstas: “No te preocupes hijito, muchos que son hombres importantes hoy en día, se portaron como tú, cuando tenían tu edad... son problemas de la edad...  ya pasará, dicen que tu papá fue peor y ya ves donde está ubicado...”, etc.

 Si los problemas de algún adolescente descarriado se generalizarían a todos por la situación de edad, las escuelas secundarias y preparatorias necesitarían una pléyade de psicólogos, terapeutas y psiquiatras. La verdad es que los problemas del adolescente están sencillamente en relación directa con la dosis de formación de la niñez, impartida por los papás en el seno del hogar.

CALIDAD Y COMPONENTES

29 Marzo 2022, 12:00 am

La responsabilidad ejercitada en el presente es experiencia que nos capacita para ejercitar mejor en el futuro. El que es responsable en lo pequeño, aquí y ahora, será responsable en lo grande en cualquier tiempo y lugar.

Nuestra institución reclama experiencias orientadas a mejorar la autoestima, tanto de alumnos como de profesores. Las experiencias encaminadas a descubrir y desarrollar vocaciones y las que buscan potenciar otros ámbitos de la persona, habitualmente descuidados: la apreciación estética, la valoración personal, la congruencia y honestidad, etc. 

La calidad en la educación es el reflejo y el producto de los componentes que definen a cada institución; entre estos componentes están los perfiles de profesores y estudiantes, los programas de estudio, las técnicas y métodos de enseñanza y las relaciones humanas. 

Para ubicarnos en nuestra realidad es necesario hacer una investigación responsable sobre la calidad de los componentes que definen a nuestra institución. 

Señor profesor, ¿Qué ha generado usted como características que puedan diferenciar a sus alumnos?...

¿Está satisfecho y orgulloso con los resultados de su acción educadora?…

¿Qué aprendizajes útiles para la vida propició en sus clases?...

¿Cree que su acción docente trascienda?...

¿Estimuló para que sus alumnos participaran en acciones extracurriculares?...

¿Sembró y cosechó en sus clases el respeto, la honestidad, la ética, la confianza, la congruencia?...

¿Su actividad está alentada por una actitud mental positiva y el claro deseo de optimizar su trabajo para fortalecer a nuestra institución?... 

Si hacemos un diagnóstico y una evaluación de nuestro trabajo técnico docente, es posible que nos falte algo para lograr el objetivo de proporcionar a los estudiantes una educación de calidad, apropiada a sus capacidades, pertinente y útil a lo largo de su vida para ellos, su familia y su patria. 

La necesidad de cambiar la actividad escolar es innegable y uno de los principales cambios es la orientación programática hacia el desarrollo de habilidades y el cultivo de valores. 

La práctica docente para el desarrollo de habilidades representa un trabajo arduo y requiere que los profesores dediquemos más tiempo a comentar y analizar el contenido de las habilidades en los cursos existentes y además valorar la aportación que pueden hacer las actividades extracurriculares al desarrollo de las destrezas y actitudes positivas frente al trabajo.

Si los alumnos, con la orientación del profesor, dedicaran parte de su tiempo a leer libros y artículos específicos, a hacer mapas conceptuales o dibujos sobre el contenido de un párrafo, a hacer ejercicios de experimentación e investigación, a redactar ensayos creativos y críticos, a participar en seminarios de discusión, obtendrían una educación con calidad. Claro está que para realizar este tipo de trabajo los profesores deben investigar por cuenta propia con el fin de actualizar estrategias, conocimientos, metodología, contenido e importancia de las clases propositivas. 

Los programas oficiales no son los únicos instrumentos que nos permitirán alcanzar los niveles de calidad que el colegio persigue. Es necesario aprovechar el quehacer diario de nuestra gente y verlo como un factor muy importante en el proceso educativo para que sea pertinente. 

Para reforzar las acciones educativas, los padres de familia, profesores y alumnos debemos aprovechar los acontecimientos diarios, las noticias que los medios de comunicación difunden, los comentarios de los diferentes sectores políticos, económicos y sociales. 

La relación entre los protagonistas de la educación reclama una convivencia cercana, amigable y de colaboración generosa; demanda actitudes sinceras, no de competencia desleal, no de desplantes de superioridad sino de responsabilidad compartida. 

Es motivante para el escolar la forma en que se le trate porque sabe que merece respeto y así mejora su colaboración con el profesor. La actitud es recíproca: yo le aprecio, y él me aprecia; yo le respeto, y me respeta, etc.

Si anteponemos a nuestra relación escolar el amor, la comprensión y consideramos que el alumno responde más cuando le atendemos más, los resultados de nuestra acción educadora no se dejarán esperar. 

Demos vida al lema escolar de “Trabajo, disciplina y perseverancia”. El trabajo docente jamás debe ser considerado como un “modus vivendi” o una fácil salida ocupacional mientras se presenta otra mejor oportunidad laboral. 

El ser profesor compromete a una preparación constante porque si realizamos actividades docentes irresponsablemente, corremos el riesgo de  sembrar equívocos y fallar en la intención educadora y los perjudicados serán los jóvenes que con toda buena intención asisten a nuestras clases; habría fraude a los padres de familia y deterioro de la institución que nos contrata. 

Conviene que el personal docente haga conciencia de su responsabilidad y considere que desde el momento en el que se incorpora a labores académico-docentes. El estudio, la concentración, la educación de aptitudes y talentos, aunados a la afirmación de principios y valores, serán la garantía de nuestra identidad como centro de aprendizaje de calidad superior. El triunfo es de los tenaces, de los que persistan en su labor por el mejor desempeño. 

Lo que sucede en una clase es el resultado del trabajo que el profesor inspira; si hay puntualidad y trabajo constante y adecuado en el docente, puntualidad y trabajo habrá en el alumno. 

Cuando la actividad docente se vuelve rutinaria no da los frutos que de ella se espera; por lo tanto el profesor está obligado a una constante renovación, siempre atento a la entrega del producto en un plazo fijo, de conformidad con su planeación didáctica y apegado a su plan de clase. 

El profesor debe saber cómo mejorar el proceso de enseñanza y cómo elevar, sustancialmente, los rendimientos de los alumnos. El cuidado por el mejor rendimiento en el trabajo debe ser el sello característico del personal docente. Dejemos para mediocres la afirmación viciosa de “medio me pagan, medio trabajo”. Si no es posible que el profesor adquiera las técnicas y estrategias para la mejor enseñanza y rendimiento, es más sano que cambie de actividad en beneficio del colectivo escolar y de su propio nombre. 

Investiguemos cómo actúan los profesores que tienen éxito con sus alumnos y adoptemos las estrategias adecuadas al tiempo, lugar y circunstancias para hacer de nuestro centro de trabajo un lugar de privilegio, de relación armónica y un semillero de satisfacciones que nos permitan decir con orgullo: soy profesor  del Centro de Estudios John F. Kennedy de Tehuacán. 

El rendimiento escolar depende, en gran parte, de la planeación didáctica, si la clase está bien planeada, el resultado será el que se propone alcanzar. La planeación de la clase permite hacer algunos adecuamientos sobre la marcha; pero de ninguna manera es saludable planear la clase sobre la marcha. A un médico no se le pide que recete el medicamento de costumbre sino que diagnostique y recete la medicina más apropiada. De la misma manera el profesor debe estar capacitado para saber elegir las estrategias adecuadas; no es conveniente preparar la clase de manera técnica y artesanal; recordemos que la educación es un acto de amor y entendimiento. 

El profesor no es un autómata de la educación (un fonógrafo de repetición automática) que transmite instrucciones sino un profesional capaz de evaluar y animar el proceso que ha seleccionado como el más adecuado para sus alumnos. 

Ejemplo: el usar módulos de autoaprendizaje es muy saludable para el proceso de enseñanza-aprendizaje y esto puede ayudar al profesor a cambiar su forma de pensar: 

  1. Al ver cómo los estudiantes investigan y describen siguiendo las instrucciones de los módulos, bien preparados, y descubren, por ejemplo, que no hay una sola respuesta para las preguntas y problemas. 
  1. Al contestar a las preguntas de los estudiantes que son simples y de fácil respuesta. 
  1. Al constatar que es más agradable trabajar de esta manera. 

El cambio es el resultado de una actividad natural con los estudiantes; los profesores pueden experimentar las ventajas y desventajas que tiene esta forma de interactuar con los alumnos. Podrán elaborar la teoría del nuevo rol magisterial en camino hacia la excelencia educativa. 

          Para que podamos hablar de calidad de la educación es necesario hablar de la calidad de docentes. Se necesitan profesores capaces de enfrentar los desafíos económicos, técnicos y sociales del mundo contemporáneo; profesores mediadores del aprendizaje, agentes culturales de cambio y no únicamente transmisores de conocimientos; profesores que construyan y reconstruyan su práctica diaria sobre bases rigurosamente humanas y científicas, armoniosamente correlacionadas. 

Una estrategia en pos de la calidad de la educación requiere del adiestramiento constante de los profesores en funciones; urge la adopción de  ofertas educativas diferenciales de acuerdo con las condiciones locales, en las cuales se conjuguen lo necesario e imprescindible de hoy con el futuro.

La calidad no se reduce a la mera extensión de los servicios educativos, depende del profesionalismo del docente, de la investigación educativa y del trabajo científico del profesor como promotor del cambio hacia la cultura de la responsabilidad en la puntualidad, el trabajo, la disciplina y perseverancia en el bien. 

Es sabido que la calidad de la educación es perfectible y por tanto es algo permanente y posible de lograrse para llegar al liderazgo en lo personal, institucional, científico y tecnológico. Se ha dicho que la calidad comienza primero con uno mismo y no con el otro y sí con todos; es un problema de conciencia y cultura. 

La lucha por la calidad de la educación es un medio y un fin, proceso y resultado, condición y fuente para el desarrollo del hombre y de la sociedad.

 El estudiante necesita ejemplos, modelos a seguir y, sobre todo, necesita aprender a pensar. Es sabido que la función del cerebro es la menos conocida y allí está la principal tarea del profesor: hacer trabajar mentalmente a sus alumnos. La materia más importante es la “materia gris” para que  se aproveche al máximo la potencialidad del hombre y no se permita que viva y muera con el cerebro seminuevo. 

Si una clase resulta aburrida el profesor tiene toda la responsabilidad de que así sea. Una clase interesante y amena no quiere decir que sea jocosa y llena de chistes. 

Para planificar una clase se toma en cuenta la trilogía del aprendizaje: 

  1. Lo que oigo lo olvido,

 

  1. Lo que veo lo recuerdo,

 

  1. Lo que hago lo comprendo y nunca olvido. 

El profesor que solamente usa el método expositivo provoca, indirectamente, la distracción mental de sus alumnos. Es sabido que la mente capta 500 o más palabras por minuto y, oralmente, sólo podemos pronunciar a gran velocidad algo así como 260 palabras, que se llenan con imágenes complementarias o materia de distracción. 

¿Quiere tener alumnos distraídos?... dé un sermón. ¿Quiere tener alumnos atentos e interesados en una clase, que por necesidad temática es expositiva?: enriquezca sus clases con imágenes mentales intencionales y dirigidas: anécdotas, cuentos y fábulas. 

Hacer para comprender es lo que falta en algunos planes didácticos. Como guía de planificación docente, conviene recordar qué tipo de clases nos gustó, cuando estudiantes, y se parte desde allí para ser aceptados y luego sembrar la credibilidad en la validez del trabajo escolar. 

Si el alumno no aprende a usar su “materia gris” en la escuela, es remoto pensar que la use cuando vaya a ser confrontado en su primer trabajo. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“La única garantía con el futuro es el compromiso

con la excelencia en el presente”.

ALTERNATIVAS POSITIVAS

29 Marzo 2022, 12:00 am

En lugar de enojarnos, seamos curiosos. En lugar de envidiar, sintamos admiración. En lugar de preocuparnos, ocupémonos en hacer algo. En lugar de dudar, tengamos fe.

La energía negativa es sólo energía positiva que está fluyendo en la dirección contraria. No hay necesidad de luchar ni de escapar de esa energía negativa. Todo lo que se tiene que hacer es cambiar su dirección.

Cuánto más negativos seamos, más positivos podemos ser. Un automóvil que puede viajar a 140 kilómetros por hora hacia el Este, puede viajar igual de rápido hacia el Oeste. Pero primero, alguien debe mover el volante y cambiar su dirección 

Al ver que nos estamos volviendo negativos, hagamos alto y pensemos en lo que significaría aplicar esa energía negativa en la dirección opuesta.

Los que saben nos recomiendan lo siguiente:

“Convierte tu tristeza en compasión,

Transforma tus quejas en sugerencias útiles. Cambia tu amargura por determinación,

Busca el bien en cada situación,

Perdona a todos sin excepción, hayan hecho lo que hayan hecho,

Considera tu trabajo como una bendición,

Evita la crítica y niégate a escucharla,

No hagas a otro lo que no deseas para ti.

Piensa siempre que eres fuente de salud,

Ora y medita: al orar hablas con Dios y al meditar, es Dios el que te habla”.

ABDICACIÓN FAMILIAR

5 Marzo 2022, 12:00 am

En base a estadísticas, la estabilidad familiar y nupcialidad responsable registra una baja en todas las naciones latinoamericanas, que en otro tiempo eran modelo de organización y fidelidad familiar. Con esta verdad se está dando la razón a Solshenistin que dijo: “el occidente está perdiendo el coraje de vivir”.

Se ve con indiferencia la disolución familiar y el cambio de “camiseta” es cada vez más frecuente. La causa más socorrida es “incompatibilidad familiar”. ¡Que casualidad! se dan cuenta de la incompatibilidad después de haber generado vida familiar; para tener hijos no necesitaron instructivo; pero para poder mantener la convivencia familiar hay gente que pide un instructivo y como no lo hay toma el camino más fácil, el divorcio, sin ver consecuencias.

¿Qué tanto de valor se necesita para comprometerse en matrimonio y cumplir con el mismo?... No se puede tomar en matrimonio a una joven cuidadosamente formada y repudiarla luego por incompatibilidad de caracteres, por cansancio o  por lo que sea.

 Tampoco se puede traer hijos al mundo y negarles el apoyo que solo una familia responsablemente integrada puede dar. La comunidad no debe permitir la corrosión del  fundamento social que es la familia. Nuestro mundo de violencia  y cambios necesita constructores, y no demoledores de células vitales, para contrarrestar tanta influencia de algunos medios masivos de comunicación: el cine, la televisión, la prensa que irresponsablemente sacrifican la oportunidad de informar  con ánimo formativo para caer en la mercadotecnia de la comunicación; se vende más la nota roja y amarilla que sí informa; pero deforma y agrede al buen pensar.

Es lamentable el grado de permisivismo familiar. La abdicación en que han caído tantos padres es la causa del caos que caracteriza actualmente a algunas de las relaciones familiares.

El hecho legal del casamiento y luego el biológico de la generación parecieran ser suficientes para asentar la autoridad paterna; pero no es así. A la autoridad  legal es necesario añadir la real, y ésta se conquista día con día en un abierto compartir de responsabilidades.

Los padres de familia tienen la función de labrar el porvenir de los hijos. Por ventaja la misma naturaleza que da a los seres irracionales el instinto, despierta también en los padres una doble facultad:

  1. Aguda observación de lo que ocurre con el hijo y
  2. Profunda intuición, abonada por el trato cotidiano, de lo que puede ser el futuro, tanto vocacional cuanto profesional de sus vástagos.

 Es lamentable, sin embargo, la falta de desarrollo de estas facultades para la educación de los hijos que en muchos casos se les cría y no se les educa.

En las actividades escolares, sobre todo en las juntas de padres de familia la inasistencia de los padres es cada vez más frecuente, pese a los programas oficiales  de participación, asisten solamente las mamás, ¿será efecto de la liberación femenina?... ¿Será más importante aquella relación de negocios?... ¿La reunión de amigos en el café de moda, tendrá más validez?...

Se dice que la escuela es el segundo hogar del estudiante. En qué grado se relacionan los papás con este segundo hogar?... Eligieron este “segundo hogar” con auténtico espíritu de responsabilidad o se dejaron influenciar por el tierno criterio de los amigos de sus hijos?...  Con alguna frecuencia son los compañeros del grado anterior los que deciden la escuela en la que continuarán sus estudios. Los padres, ingenuamente, justifican la elección de su “segundo hogar” diciendo que allá van sus compañeros. Los padres en unión armónica y responsable son los destinados a facilitar la superación constante de la familia en un ambiente de amor y entendimiento.

METAS INMEDIATAS

5 Marzo 2022, 12:00 am

Los auxiliares didácticos permiten, a las personas involucradas en la educación, una mejor y saludable organización del trabajo para poder llevar adelante las tareas, roles y funciones específicas de la educación.

 Es urgente establecer, como meta inmediata, técnicas y procedimientos que permitan afirmar que en el marco de calidad de nuestro colegio:

 a) Se adecua la formación brindada a los tiempos presentes y a las preocupaciones socioculturales contemporáneas.

b) Se articula lo académico escolar con lo cotidiano, al superar los vacíos existentes entre las necesidades permanentes y lo científico.

c) Se explota la utilidad de lo que se aprende para entender más la realidad y entenderse más a sí mismo, en función del objetivo central de la educación.

d) Hay cambios visibles en los estilos de vida de la mayoría de los alumnos después de cada jornada de trabajo.

e) Se forjan hombres y mujeres comprometidos con su medio en tiempo y lugar.

f) Hay un buen equipo de trabajo interesado más allá de la impartición de materias académicas.

g) La evaluación es motivadora y congruente con los fines de la educación.

h) Los profesores enseñan con el ejemplo el cultivo y ejercicio de valores, sobre todo: trabajo, disciplina y perseverancia.

Señor profesor, recuerde que la sociedad progresa en base al cambio continuo y en la actualidad nos encontramos en medio de ese movimiento. Imagínese que antes usted trotaba al lado del progreso y que ahora va corriendo, porque el progreso va a tal velocidad que en un abrir y cerrar de ojos, nos deja atrás.

Sin embargo, a usted le acompaña un grupo de estudiantes que le consideran su guía en esa carrera que no conocen y que aún no saben a dónde los llevará.

Podrá preguntarse: ¿Cómo puedo preparar a mis alumnos para responder a este contexto?… ¿Le será difícil ubicar su rol en un mundo tan dominado por la tecnología y la integración comercial?…Una manera de ubicarse es volver a la unidad básica de cualquier hombre: sus valores. Estos le guiarán en lo personal y como profesionista de la educación; es un gran reto y necesita apoyarse de los medios que están a su disposición y dar ejemplo de trabajo.

Su principal arma estratégica puede ser usted mismo, por eso es importante que continúe su capacitación con lecturas y cursos de actualización no sólo en el área de su especialidad, sino también en su técnica y habilidades docentes, porque esto le llevará a ser un mejor profesor, comprometido con sus alumnos y su realidad.

Revise los pasos que ha dado a partir de que se hizo cargo de un grupo y de un programa escolar y reconozca cuáles son sus aportaciones hasta la fecha, esto le dará una fotografía real de su clase. Podrá reconocer sus puntos fuertes y los que pueden mejorarse a través de lecturas, cursos o diplomados en docencia y psicotecnia.

México y el mundo necesitan personas con capacidad de análisis y razonamiento, personas autodidactas, para incrementar el número de individuos que participen acertadamente en el progreso del medio en el que se desenvuelven, aquí y ahora, con claro compromiso de superación constante.

EL PRESENTE

5 Marzo 2022, 12:00 am

¿Qué tiene de malo este preciso instante? Nada.

¿Hay cosas que querríamos modificar? Por supuesto.

La belleza del presente es que nos da un lugar a partir del cual comenzar y la comprensión de saber hacia dónde ir.

No hay nada de malo con el ahora. Es un punto excelente en el tiempo. Cualquier problema que percibamos en este momento está basado en la propia interpretación. Nada está mal, a menos que así lo decidamos considerar.

Optemos por ver y vivir la justicia y benevolencia de este momento. Trascendamos las insignificantes preocupaciones que nos han retenido en el pasado. Liberémonos para poder vivir de la mejor manera posible. Nutrámonos en la belleza y la energía del presente. Frente a nosotros se expande un mundo de posibilidades. Todas están comenzando. La vida ya rebosa riquezas, y nuestra oportunidad de hacerla aún mejor es ahora.

Ahora mismo, en alguna parte de este enorme mundo, alguien está trabajando conscientemente para lograr su sueño. Ahora mismo alguien acaba de aferrarse a una brillante oportunidad.

En este preciso instante, alguien acaba de comprometerse a marcar una diferencia positiva. Ahora mismo, la semilla de la grandeza ha comenzado a germinar en el interior de alguien.

La primera página de una nueva historia de éxito está escribiéndose hoy.

Algún día alguien mirará hacia atrás, recordando este día con cariño y gratitud por haberlo aprovechado al máximo.

Hoy está aquí y, en algún lugar, alguien está viviéndolo intensamente.

¿Quién es ese alguien?...

TOMA DE DECISIONES

26 Febrero 2022, 12:00 am

El ritmo de la vida humana cada vez se acelera más y la lucha por encontrar el camino del éxito es desconcertante. Frente a esta verdad conviene meditar en las necesidades de armonizar las capacidades, cualidades y limitaciones a ritmo ascendente, para que no siembren, ni cosechen, los vendedores de ideas y sistemas mágicos que, con alto conocimiento de mercadotecnia, pretenden resolver los pequeños y grandes problemas, sobre todo en lo que a toma de decisiones se refiere.

Hay verdadera invasión de propaganda de toda índole; la vida está comenzando a depender de la calidad del mensaje recibido en la promoción de tal o cual artefacto, de tal o cual sistema de vida, de tal o cual institución educativa y, se hace muy fácil, por la misma dificultad de elección, el delegar o dejar que otros tomen la decisión, permitiendo así la acción de los que pescan en río revuelto.

Las decisiones grupales están despersonalizando al individuo y convirtiéndolo en un “objeto” de vida, sin tomar en cuenta que la persona es un “sujeto” de acción. Es materia de preocupación este fenómeno ya que es un atentado directo a la libertad y, de alguna manera, convierte en seguidores irreflexivos (esclavos decentes del criterio ajeno), y priva a los hijos de la oportunidad de aprender, de los padres, la madurez que debe preceder a la toma de decisiones.

Es lamentable el constatar, con mucha frecuencia, que las decisiones de mayor trascendencia las toman personas ajenas a la familia; algunos padres toman la iniciativa únicamente en asuntos de carácter ligeramente doméstico.

En este mundo pluriconceptual es posible ubicar a los hijos en el plano de hombres y mujeres superiores tras una disciplina voluntaria y racionalmente aceptada, considerando que todo el que sabe cultivar sus facultades nativas debe forzosamente triunfar.

Los hijos deben llevar la marca de familia, como característica diferencial, y ostentar, en todos sus actos, la calidad y responsabilidad que marca el apellido como un compromiso de exclusividad patentada en su favor y destinada a heredar.

Al hacer un mundo nuevo  del mundo familiar se permitirá que los hijos aprendan de la cordura y congruencia, del equilibrio mental, de la educación de la voluntad, de la inteligencia disciplinada, de la capacidad de la toma de decisiones, de todo aquello que como padres, educadores en el bien, pueden dar con miras a triunfar.

 

ESTO PUEDE SER DIVERTIDO

26 Febrero 2022, 12:00 am

¿Con qué frecuencia nos paramos frente a una de esas tareas que odiamos, diciéndonos "esto va a ser realmente duro" ¿Y qué logramos hablándonos de esa manera? Terminamos haciendo que la tarea sea aún peor de lo que ya es.

Por supuesto, hay cosas que no queremos hacer, pero que de todos modos tienen que ser hechas. Es por eso que debemos hacer que la actitud mental juegue a favor, y no en contra.

En lugar de decir “esto va a ser realmente duro” digamos “esto va a ser divertido". Al principio puede parecer absurdo, pero miremos así: Ese mismo absurdo en sí mismo es de alguna manera divertido, así que ya estamos en camino.

Por ejemplo si al trabajo le consideramos como una oportunidad de ejercitar la creatividad, deja de ser pesado y se convierte en una interesante realización  personal y  por ese tránsito divertido se recibe una remuneración, en función de la calidad de resultados.

Probablemente haya personas que darían cualquier cosa por tener la oportunidad de hacer algunas de las cosas que consideramos abominables.

 La diferencia está en la actitud mental, no en la tarea. Y podemos controlar la actitud mental. Hagamos que sea divertido lo que hasta este momento lo considerábamos pesado y aburrido.

EVALUACIÓN

26 Febrero 2022, 12:00 am

 

Lo que estamos tratando no es materia nueva, son temas que ustedes, señores profesores, ya saben. Lo que intentamos es recordar los principios fundamentales que definen el perfil docente propuesto por este Colegio para que juntos eduquemos mejor a nuestros alumnos.

Todas las actividades que realiza el estudiante son materia de evaluación y nos dicen mucho de la calidad de motivación promovida en su trabajo. El promedio de grupo es una buena medida del trabajo del profesor.

Esto puede repugnar a profesores tradicionalistas o profesores instructores acostumbrados a calificar únicamente la cantidad de materia de conocimiento retenida por el estudiante sobre una instrucción dada.

        Si la evaluación tiene el carácter judicial

y se da sentencia implacable, el efecto no es de corrección por convencimiento sino por temor al castigo y esto no es formativo. Lo mismo puede suceder si la evaluación es fría y matemática.

En toda evaluación debe intervenir un alto criterio de responsabilidad motivadora por el trabajo de seres humanos en formación.

Es muy saludable que el alumno sepa los rasgos a evaluar, las reglas del juego le permitirán cambiar o mejorar su actitud frente al trabajo, por hoy escolar, y le capacitará para el mejor desempeño futuro en sus actividades de estado.

El criterio de impartición de clase y su evaluación es una medida de la responsabilidad de usted, señor profesor.

Ya se ha dicho que el ejemplo es una orden silenciosa. ¿Qué ejemplos recibe de usted el estudiante en este colegio?… Está usted determinando y cultivando alguna característica diferencial en sus alumnos?… ¿Saben sus alumnos el porqué de las disposiciones?… ¿Aceptan, toleran o reniegan de la situación disciplinaria?… Estas y muchas preguntas piden respuestas que permitan la ubicación real y desempeño de su trabajo docente.

 La impartición de clase y su evaluación da la oportunidad de sembrar mensajes, inducir valores y conformar actitudes. En algunos casos opinan los estudiantes que tal maestro es muy buen profesor; pero llega tarde. Es muy buen profesor; pero es enojón. Es muy buen profesor; pero se burla del estudiante. Sabe mucho; pero nos confunde. Es muy buen profesor; pero no nos hace participar a todos. Es muy buen profesor; pero parece que no prepara sus clases, etc.

Y usted, señor profesor, ¿Qué opina de su trabajo?. ¿Cree que está cumpliendo con la responsabilidad que le confiere su estado?.

Si recuerda algo de didáctica, en el perfil del docente se señalan como características diferenciales del buen profesor:

E n   P l a n e a c i ó n:

1.-Se guía con el programa oficial vigente.

2.- Elabora y aplica el plan de clase.

3.- Vincula los enfoques con los propósitos y contenidos.

 E n   C o n d u c c i ó n:

1.- Llega puntual a clases.

2.- Maneja diariamente el registro de asistencia y evaluación continua.

3.-  Emplea técnicas variadas y motivadoras.

4.-  Propicia la participación de los alumnos.

5.- Utiliza material didáctico propio.

6.- Demuestra dominio de la materia.

7.- Despierta el interés con motivación adecuada.

8.- Controla y maneja respetuosamente al grupo.

 E n   e v a l u a c i ó n:

1.- Lleva el registro de evaluación continua.

2.- Define perfectamente los rasgos de evaluación.

3.- Integra, en tiempo y forma, la evaluación correspondiente.

 A s p e c t o s   g e n e r a l e s:

a) Propicia buenas relaciones humanas.

b) Utiliza lenguaje adecuado y fácil.

 R e c o m e n d a c i o n e s   t é c n i c a s.- De acuerdo con la normatividad vigente, la evaluación se obtiene de la apreciación promedial de rasgos y el examen o exámenes apegados a programación y calendarización previas.

1.- El promedio de grupo es el resultado de la suma de evaluaciones entre el número de alumnos.

2.- El porcentaje de aprobación del grupo es el resultado del total de alumnos aprobados por 100 entre el total de alumnos del grupo evaluado, que es también la calificación del profesor.

            Si se pide un cambio en el trabajo docente, comencemos por cambiar la mentalidad sobre el criterio de impartición de las clases y su evaluación.

            Recordemos siempre que en el cultivo de valores, nuestros alumnos son influenciados:

 1.- Por el ejemplo de los profesores

 2.- Por el ambiente de la escuela (la confianza, el respeto, la alegría, la veracidad, etc.

3.- Por la organización escolar que determinan las relaciones interpersonales.

4.- Por la forma como se ejerce la autoridad

5.-  Por los ámbitos de la participación y los límites de liderazgos

6.- Por la oportunidad de vivir experiencias significativas para cultivar el código de valores de la familia dictado oficialmente y profundizar conocimientos.

7.- Por el reconocimiento de valores personales.

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