
Trabajo, Disciplina y Perseverancia
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Lun - Vie, 2024
7:00 AM – 6:30 PM
Cerrada de Leandro Valle 114,
Fracc. Reforma, Tehuacán
238 38 24368
colegio@jfk.mx

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Los padres y madres de familia comprenden y valoran mejor el trabajo docente cuando se mantienen cercanos al proceso educativo de sus hijos, conocen el proyecto educativo de la escuela y participan de manera responsable en las actividades que se proponen.
La educación es un esfuerzo compartido que fortalece el trabajo comunitario y el desarrollo integral de los estudiantes.
Cuando las familias saben que la evaluación no se limita a un examen final, sino que forma parte de un proceso continuo y formativo, evitan caer en el error de juzgar el desempeño escolar únicamente por una calificación. De esta manera, también se reduce la búsqueda de soluciones rápidas o “milagrosas” que no contribuyen realmente a la formación académica y personal de los jóvenes.
En el bachillerato, además de los conocimientos académicos, se evalúan diversos aspectos que influyen directamente en la aprobación o reprobación de una asignatura, entre ellos:
El examen es sólo uno de los instrumentos de evaluación. Su función principal es ayudar tanto al docente como al estudiante a reconocer los avances logrados y las áreas que requieren refuerzo dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, la evaluación también invita a la reflexión y mejora continua.
Los resultados de los exámenes finales cumplen dos propósitos fundamentales:
Es importante que padres, docentes y estudiantes conozcan los criterios, indicadores y rangos de evaluación, y que trabajen juntos para elevar la calidad educativa. Señalar culpables no construye soluciones. Atribuir el éxito únicamente a la inteligencia del estudiante o el fracaso a la supuesta incompetencia del docente genera injusticias y debilita la relación escuela-familia.
La acreditación es el resultado de una evaluación continua a lo largo del año escolar. Por ello, resulta incongruente que un sólo examen de regularización, que mide principalmente la memorización, determine por completo la aprobación de un estudiante que no alcanzó los aprendizajes esperados durante el ciclo.
Algunas familias se acercan a la escuela sólo cuando aparece una reprobación, sin haberse interesado previamente en conocer los hábitos de estudio, el desempeño diario o las responsabilidades académicas de sus hijos. La prevención y el acompañamiento oportuno siempre serán más efectivos que las soluciones tardías.
El éxito escolar motiva al estudiante a superarse, fortalece su autoestima y lo impulsa a fijarse nuevas metas. En cambio, la reprobación puede generar frustración, conductas conflictivas y problemas emocionales si no se atiende con apoyo, diálogo y orientación adecuada.
Todo adolescente necesita que sus esfuerzos y cualidades sean reconocidos por su familia, sus docentes y sus compañeros. El reconocimiento fortalece el sentido de valor personal y favorece el deseo de seguir creciendo académica y humanamente.
Cuando existen señales de riesgo académico, es fundamental que los padres, con apoyo de orientadores o psicopedagogos, intervengan de manera preventiva. Buscar atajos o acuerdos poco claros puede permitir aprobar un grado; pero no garantiza las herramientas necesarias para enfrentar los retos de la vida futura.
La educación no debe delegarse por completo a la escuela, aun cuando el aprendizaje se realice de manera virtual o híbrida. El trabajo escolar siempre es una responsabilidad compartida entre padres, docentes y estudiantes, y requiere participación activa durante todo el ciclo escolar.
Para involucrarse de forma positiva, los padres necesitan conocer y aceptar a sus hijos tal como son, reconociendo primero sus cualidades. Cuando se valoran las fortalezas, las limitaciones se atienden con mayor comprensión y eficacia. La crítica constante genera rechazo; el reconocimiento sincero fomenta la aceptación y el crecimiento.
Finalmente, es importante recordar que algunos adolescentes que evaden sus responsabilidades o se refugian en conductas de riesgo suelen arrastrar dificultades previas. Ante estas situaciones, los padres necesitan actuar con calma, serenidad y acompañamiento, buscando siempre el bienestar integral de sus hijos.
Cerrada de Leandro Valle
No. 114, Fracc. Reforma.
Tehuacán, Pue. México.
t. 238-38-24368
t. 238-38-27698
c. 238-39-02179