
Trabajo, Disciplina y Perseverancia
NOSOTROS
@cejfk
Lun - Vie, 2024
7:00 AM – 6:30 PM
Cerrada de Leandro Valle 114,
Fracc. Reforma, Tehuacán
238 38 24368
colegio@jfk.mx

Trabajo, Disciplina y Perseverancia
@cejfk
Lun - Vie, 2024
7:00 AM – 6:30 PM
Cerrada de Leandro Valle 114,
Fracc. Reforma, Tehuacán
238 38 24368
colegio@jfk.mx
CAMBIO DE HÁBITOS
Un hábito es algo que hacemos tantas veces, en el mismo lugar y casi a la misma hora, que llega un momento en que lo hacemos sin pensar.
Por ejemplo, cepillarnos los dientes, revisar el celular al despertar o hacer la tarea en la tarde.
Nuestro cerebro ama la repetición. Cuando repetimos una acción muchas veces, se vuelve automática. Eso puede ser algo positivo, como estudiar todos los días, o algo negativo, como dejar todo para último momento. La buena noticia es que los hábitos no nacen con nosotros. Los construimos. Y si los construimos, también podemos cambiarlos.
La primera escuela de hábitos:
Los primeros hábitos que aprendemos no vienen de la escuela, vienen del hogar. Desde pequeños observamos cómo se comportan nuestros padres o cuidadores. Aprendemos horarios, formas de hablar, maneras de resolver problemas.
En los primeros años de vida se forman muchas bases: hábitos de higiene, de estudio, de respeto y de responsabilidad. Y algo muy importante: los buenos hábitos se forman con la misma facilidad que los malos. Por esto y más el ejemplo es tan poderoso. No aprendemos sólo por lo que nos dicen, sino por lo que vemos todos los días.
¿Obligación o motivación?:
Muchas veces creemos que los hábitos se forman con presión, castigos o amenazas. Pero cuando algo se hace solo por obligación, no se disfruta y casi siempre se hace mal. No es lo mismo decir: ‘Si no terminas, no puedes ver televisión’, que decir: ‘Puedes ver televisión cuando termines tus tareas’. Parece un pequeño cambio; pero no lo es. En el primer caso hay amenaza. En el segundo, hay motivación.
La atención positiva, el reconocimiento y el aliento funcionan mucho mejor que el miedo. Las palabras que usamos pueden fortalecer un hábito o debilitarlo.
Los obstáculos son parte del cambio:
Cambiar un hábito no es algo que ocurre de un día para otro. Habrá días en que olvidemos lo que prometimos, días en que queramos rendirnos. Pero un error no borra todo el progreso. Los retrocesos momentáneos son parte del proceso. Lo importante es no abandonar. Si un día fallas, no te castigues. Aprende, corrige y continúa. La perseverancia vale más que la perfección.
Tu voz interior y tu identidad:
Dentro de cada uno de nosotros existe una voz interior que nos dice que podemos ser mejores. A veces dudamos, pensamos que no somos capaces o que así estamos bien. Conviene pensar siempre que podemos estar mejor. Muchas de nuestras limitaciones son ideas que aprendimos en la infancia y si fueron aprendidas, también pueden desaprenderse.
Cambiar hábitos también es cambiar pensamientos. Es reemplazar ‘no puedo’ por ‘voy a intentarlo’. Es creer que nuestro valor no depende de nuestros errores.
Cambio de hábitos y relaciones:
Los hábitos no sólo afectan nuestras calificaciones o nuestra salud. También afectan nuestras relaciones. Si tenemos el hábito de escuchar, de respetar y de dialogar, nuestras relaciones mejoran. El ser humano no está hecho para vivir aislado. Necesitamos comunidad, amistad y familia. La comunicación basada en el diálogo nos permite crear acuerdos, compartir ideas y crecer juntos. Cambiar hábitos también significa aprender a hablar mejor y a escuchar más.
La calidad de tus hábitos es la calidad de tu vida:
La calidad de nuestros hábitos determina la calidad de nuestra vida. Si repetimos acciones negativas, obtendremos resultados negativos. Si repetimos acciones positivas, construiremos una mejor versión de nosotros mismos. Todo cambia y si dejamos de cambiar, retrocedemos. Por eso es importante revisar nuestros hábitos constantemente. Recuerda esto: no se trata de ser perfectos. Se trata de mejorar cada día. Somos valiosos tal como somos; pero siempre podemos estar mejor.
Hoy puede ser el día en que decidas cambiar un hábito. Uno sólo. Y ese pequeño cambio puede transformar tu futuro.
Cerrada de Leandro Valle
No. 114, Fracc. Reforma.
Tehuacán, Pue. México.
t. 238-38-24368
t. 238-38-27698
c. 238-39-02179