
Trabajo, Disciplina y Perseverancia
NOSOTROS
@cejfk
Lun - Vie, 2024
7:00 AM – 6:30 PM
Cerrada de Leandro Valle 114,
Fracc. Reforma, Tehuacán
238 38 24368
colegio@jfk.mx

Trabajo, Disciplina y Perseverancia
@cejfk
Lun - Vie, 2024
7:00 AM – 6:30 PM
Cerrada de Leandro Valle 114,
Fracc. Reforma, Tehuacán
238 38 24368
colegio@jfk.mx
Hoy en día, hablar de crianza responsable, planificación familiar y desarrollo profesional es parte de la vida cotidiana de muchas familias jóvenes.
Sin embargo, en medio de tantas exigencias, existe el riesgo de reducir la paternidad y la maternidad a cumplir únicamente con lo económico o con lo “necesario”, dejando de lado lo más importante: la presencia, el acompañamiento y la comunicación dentro del hogar.
Muchos padres y madres tienen la capacidad, el deseo y los recursos para formar familias sólidas y educar hijos con valores; pero, a veces el ritmo de vida, el trabajo y las presiones sociales hacen que la familia se reduzca a convivencias rápidas y cansadas. El hogar corre el riesgo de convertirse en un lugar de paso, más parecido a un hotel que a un espacio de encuentro, diálogo y formación.
La participación activa de la mujer en el ámbito laboral y profesional es un logro importante y necesario. Realizarse como persona y como profesional es válido tanto para madres como para padres. No obstante, especialistas coinciden en que durante los primeros años de vida los hijos necesitan tiempo de calidad, atención emocional y una presencia constante que ningún servicio ni tecnología puede reemplazar. Criar no es sólo “estar”, sino involucrarse activamente en su crecimiento.
Los niños no piden regalos costosos ni permisos especiales; piden tiempo. Como dice una frase que resume bien esta necesidad: “No quiero que me den todo el domingo, quiero que me regalen parte de su domingo”. Ese tiempo compartido es clave para enseñar valores, formar hábitos y fortalecer la autoestima.
Muchos de los problemas escolares y de conducta no se originan en la escuela, sino en la falta de acompañamiento familiar. No importa el nivel económico: cuando los hijos se sienten solos o poco escuchados, el impacto se refleja en su desarrollo. La educación en valores, la responsabilidad y el respeto comienza en casa, no se delega.
Frente a estos retos, una gran herramienta es la comunicación entre padres. Compartir experiencias, dudas y soluciones con otras familias permite darse cuenta de que no se está solo y que muchos atraviesan situaciones similares. Los espacios de diálogo, talleres o reuniones pueden convertirse en verdaderos lugares de aprendizaje si existe apertura y disposición para mejorar.
Trabajar en grupo ayuda a reflexionar, identificar causas y buscar soluciones prácticas. Contar con el apoyo de profesionales: orientadores, psicólogos, educadores, enriquece estos espacios y evita caer en consejos poco útiles o improvisados. Aprender juntos fortalece a las familias y beneficia directamente a los hijos.
También es importante aprovechar los espacios escolares y deportivos. Las reuniones, entrenamientos y actividades extracurriculares son oportunidades valiosas para que madres y padres se involucren, dialoguen entre sí y unifiquen criterios de crianza y disciplina. Recordemos que la disciplina no es rigidez ni castigo, sino enseñar a hacer lo correcto en el momento adecuado.
La crianza es una responsabilidad compartida. Cuando ambos padres participan, se comunican y se apoyan, los hijos crecen en un ambiente más sano, equilibrado y lleno de sentido. Comunicar, convivir y estar presentes sigue siendo el mejor regalo que podemos darles.
Cerrada de Leandro Valle
No. 114, Fracc. Reforma.
Tehuacán, Pue. México.
t. 238-38-24368
t. 238-38-27698
c. 238-39-02179